Durante el pasado mes de mayo, en la provincia de Barcelona, tuvimos una primera mitad con el tiempo bastante estable. La segunda mitad fue propia de la primavera, con un tiempo revuelto, lleno de lluvias y tormentas.

Durante los días de lluvias es importante tener un control sobre el riego para pararlo, puesto que no es necesario regar. De esta forma aprovechamos el agua de la lluvia como riego natural y, sin duda, tanto el jardín como nuestro bolsillo nos lo agradecerá. Así mismo, el sistema Intelilwater, instalado en el jardín que os enseñamos cada semana, ha funcionado a las mil maravillas y no se ha disparado ni un solo día, haciendo de esto un ahorro importante para la economía familiar.

Tal es así que durante los tres días siguientes después de la última lluvia, a pesar de las predicciones agoreras y la imponente presencia de nubes y las bajas temperaturas no llovió. El sistema Intelliwater se comportó y hasta el cuarto día no empezó a hacer las nuevas rociadas.

Como véis la importante de un buen sistema electrónico de riego para no gastar agua innecesariamente y contribuir a la economía de casa.

Os dejamos esta preciosa imagen que fue tomada tras la última lluvia que hemos tenido en esta primavera.

Calma después de la tempestad

Fin de las lluvias del mes de mayo con un arco iris.