En el artículo que os traemos hoy, vamos a hablaros de tres índices que son muy importantes en el riego. Estos son la uniformidad, el déficit y la eficiencia.

Índice de uniformidad: nos dice si la distribución del agua que aplicamos al suelo se distribuye de manera uniforme. Si el parámetro es bajo querrá decir que hay más agua en unas zonas que en otras y a niveles de profundidad diferentes.

¿Cómo podemos calcularlo? Una forma relativamente sencilla es colocar una red de pluviómetros (mínimo 12 cm de diámetro) en una zona de 3 x 3 metros. Se activará el riego (en este caso, por aspersión) durante un mínimo de 90 minutos. A continuación aplicaremos la fórmula siguiente:

Uniformidad = Volumen medio de ¼ parte de los pluviómetros con menos agua / Volumen medio * 100

Coeficiente de déficit: nos dice el porcentaje de volumen del suelo que debería haber recibido agua y no lo ha hecho.

Déficit = agua no aportada / agua necesaria * 100

Eficiencia de aplicación: nos dice el porcentaje de agua que ha quedado almacenada en la zona de las raíces y que puede ser aprovechada por las plantas.

Eficiencia = agua aplicada – escorrentías – filtración profunda

Calcular todos estos parámetros puede llegar a ser muy complicado. En cambio, instalar un sistema de riego inteligente es mucho más sencillo y te ahorra todos estos cálculos. Si los sensores están bien repartidos, nuestros equipos medirán cuánta agua hay en la tierra y regaran de la forma más eficiente posible.

Pruébalos!